La palabra "hada" procede del latín "fata", derivada a su vez de "Fatum", el hado o el destino, que, en el Medioevo, tenía la identidad de una Diosa, responsable del avatar humano. Igual procedencia posee el término francés "fée", del que fueron derivadas las palabras inglesas "fey" y "fairie", las cuales variaron su ortografía con el uso y el tiempo, por ejemplo "fayre", "faerie" y "fairy". En los textos la palabra "faerie" hace referencia al mundo y simbología de las hadas como entidad, y es también un calificativo que traducido al español se lee como "feérico", a saber, "música feérica", "tierra feérica", etc. La mayoría de las culturas poseen un espectro mágico y lírico, el cual se ha hecho corpóreo en su mitos y los protagonistas de los mismos.
El significado de la palabra "hada" significa encantamiento y se representa como un ser pequeño y sobrenatural que posee poderes mágicos e intercede para bien o para mal en nuestros asuntos. Se desconoce su origen cultural, pero en la Edad Media van adquiriendo la forma que ha llegado a nuestra época.
Las hadas están en el mundo desde que el hombre existe. Se conocen episodios y leyendas tan famosas, que se pierden en el tiempo. Ya en la Edad Antigua, durante el apogeo de la cultura Griega, se tejieron innumerables historias sobre seres fantásticos, incorporados en su cotidianeidad debido al carácter politeísta de su religión. Muchas de sus deidades menores poseían características mucho más mágicas y suaves (a diferencia de los Grandes Dioses), siendo estos seres los que se relacionaban con la Naturaleza simple y original. Ejemplo de ésto son las Ninfas, Dríades, y otros grupos.
Las hadas representan el arquetipo de la defensa y protección del medio ambiente y son capaces de atravesar sin problemas cualquier obstáculo material. Mientras que la aparición de un hada mala puede acarrear perjuicios para la persona que la ve, el hombre que tiene la gran suerte de ver aparecer un hada buena, caerá en dicha y tendrá muy buena suerte en la vida, pudiéndola tener siempre como aliada si no la defrauda, pues son muy sensibles y se ofenden fácilmente.
